Máscara vs Máscara
Super Crazy vs El Seminarista
Lucha en el olvido
Por GuyVer


Con tan solo 3 semanas de rivalidad, el coso de la popular Ciudad Nezahualcoyotl (del mismo mote) albergaba en su lucha estelar un encuentro de mascaras entre dos figuras, uno de luchas preliminares, ampliamente desconocido –Super Crazy-, y un elemento de medio cartel de los últimos días del Toreo de 4 Caminos –El Seminarista-, que para esos días ya había cerrado sus puertas, refugiándose el Sr. Carlos Maynez en la Arena Neza para dar funciones de Viernes y Domingos con los elementos y figuras que aun quedaban en su roster.

Viernes 09 de diciembre de 1994 es la fecha en que estas dos noveles figuras vieron por única vez su nombre encabezando un cartel de LLI, aun por encima de nombres como Canek, Los Villanos, Los Misioneros de la Muerte entre otros, y al parecer no demeritaron con su lucha.

Buena Lucha fue la que brindaron los oponentes , en la caída inicial Super Crazy sorprende al Seminarista antes del silbatazo oficial, lo azota en la lona y le propina senda guillotina, seguida de un tope lo saca del ring, acto seguido lo golpea entre las butacas, en las paredes y los postes del ring lo trepa al ring para seguirlo castigando, lo estrella contra los tensores y con una desnucadota y mortal hacia el centro del ring y una soberbia palanca a los brazos le saca la rendición al habitante de los claustros.

Con todo en su contra el Seminarista comienza la segunda bajo la misma tónica de la 1ra, Crazy le daba con todo con tal e salvar la mascara que paradójicamente no necesitaría para convertirse en a figura que hoy es, sin embargo un error de Crazy al arrojarse en sentón contra su adversario y fallar es lo que abre el camino de su derrota en la Segunda caída, la cual se la lleva el técnico con puente y toque de espaldas, no sonantes regresar un poco del castigo recibido e incluso sangrar al Loco de Tulancingo.

En la Tercera caída ya exhaustos, el ritmo de la lucha fue más lento mas no fue falta de emociones, el eclesiástico saca con patadas de canguro a su rival hacia fuera del ring para rematarlo con mortal por encima de la tercera cuerda. Le repite patadas de canguro al Crazy para tomarlo con llave de a caballo, la cual resiste el Super, pero después de un par de castigos y azotones finalmente cae con toque de espaldas en el centro del ring.

Una breve etapa como enmascarado termina ahí para el ahora mexicool, Francisco Islas Rueda dejaba ahí el misterio de su identidad, originario del estado de hidalgo, apenas estaba por iniciar su asenso al estrellato y a convertirse en un representante en el extranjero de la lucha libre mexicana.
Fotografías: Revista Box y Lucha
