De las Máscaras e Identidades
en la Lucha Libre Mexicana
Por GuyVer

Hablar de la Lucha Libre Mexicana es adentrarse en una cultura la cual ya tiene viviendo en nuestro país mas de siete décadas, dentro de las cuales infinidad de luchadores han existid, siendo el segundo deporte mas popular en nuestra nación. Sin lugar a dudas se distingue de entre los demás países por la importancia que en los gladiadores aztecas tiene el uso de la Mascara.
Gracias a las Mascaras tenemos hoy día a verdaderas leyendas que representan a nuestro país mas allá de la cultura luchistica pues han logrado una identificación que abarca la representación de la “lucha contra el mal”, así pues nombres como El Santo, Blue Demon, El Solitario, Rayo de Jalisco, Huracán Ramírez, Mil Mascaras son conocidos a nivel mundial y gran parte de ello se lo deben a la magia que conlleva la intriga por no saber quien esta mas allá de la mascara, pese a que en los actuales días es de todos conocido las identidades de los antes citados.
Anteriormente el misterio que envolvía a los encapuchados era parte de una forma de vida para ellos mismos, leer las anécdotas que pasaban Blue Demon y el Santo en aras de no ser identificados por el público es parte de la grandeza que envuelve aun su mítica imagen.
Sin embargo en el era moderna se conoce y se habla de casos en que a los luchadores por mas estelaristas y reconocidos que sean por su accionar en el ring ya no les interesa buscar el anonimato, al contrario al parecer el gusto por ser reconocidos fuera del ámbito luchistico con y sin mascara resulta por demás obvio.
Desafortunadamente para ellos y para la Lucha Libre la era de la Informática y la transferencia de información a alta velocidad nos ha alcanzado, de tal forma que en cuestión de minutos nos enteramos que tal o cual luchador entro, salio, se quito la mascara en tal o cual función, decayendo con esto el animo de la afición por conocer o no conocer a su Luchador Favorito. ¿Será esta una de las cuestiones principales para que ya no existan Ídolos en la Lucha Libre, como en antaño?
Mas aun, tenemos un buen listado de luchadores que en diversas paginas de la red nos podemos enterar de sus rostros y nombres, casos como Lizmark, Canek, Mil Mascaras, Abismo Negro, Hijo del Santo, Hijo de Lizmark, Dos Caras Jr., así pues al parecer la Lucha Libre Mexicana y su Tradición de Luchadores Enmascarados ¿esta en extinción o transformación?

En la cultura de la lucha libre japonesa, por ejemplo, es bien sabido por un gran numero de aficionados que los luchadores enmascarados, émulos inspirados de los luchadores mexicanos, son bastamente conocidos por su nombre real y por su faz natural, tan es así que tenemos el caso de Hayabusa, leyenda enmascarada japonesa que al utilizar su mascara luchaba con un estilo diferente al que lo hacia cuando no la portaba, es decir que este enmascarado lograba desdoblar su personalidad luchistica con y sin capucha, logrando ser admirado por desenvolverse de diferente manera a sabiendas de todo el publico de ser la misma persona. Otra Leyenda Japonesa, Asai, es de conocimiento general q fue con la capucha con la que logro su consagración definitiva, Satouro Sayama de igual forma, su leyenda enmascarada rebaso a su primer nombre, y el conocer sus rostros y motes no impidió su trascendencia en el mundo del deporte-espectáculo.
Si fuese transformación, la base estaría en los casos que en nuestro días ya también son muy comunes, gente como Súper Astro, Mano Negra, Villano III, Ultraman, y demás luchadores que antaño perdieron su mascara hoy los vemos luchar sin mayor problema con la capucha puesta y siendo ovacionados sin la menor preocupación por parte de las “autoridades” que rigen el deporte en México, ni por parte del publico que los sigue ovacionando como en sus mejores épocas, al contrario existe un sentimiento de nostalgia por ver a los ídolos del ayer portando su vestimenta facial como antes, como si nunca nos hubiésemos enterado de las facciones que están debajo, como si sus nombres fuesen lo de menos. ¿Será que esto último es cierto?
La perdida de la Mascara en duelo de apuestas dentro de la cultura Mexicana representa la afrenta mas grande que el luchador puede sufrir, significa la perdida del misterio y la magia que conlleva el rito de ocultar el rostro. Carreras de buenos luchadores se han visto truncadas después de tal efecto y otros, los pocos, han renacido de sus cenizas y consolidado su trayectoria ya sin la necesidad de cubrir su cara.



Hay personajes que ocuparon el anonimato para llegar a ser las grandes leyendas que hoy por hoy son, hay otras que solo necesitaron cubrirse el rostro.
¿Cuál es ahora entonces la realidad que existe en la cultura de la Mascara en la lucha libre mexicana?
Mucho nos quejamos de los fraudes por re-enmascaramiento, ¿pero acaso sabiendo quien se esconde debajo de la mascara no se acabaría esto?
Si Adolfo Tapia ha gritado su nombre en aras de seguir representando el personaje que porta ¿no es momento de que sus compañeros hagan lo mismo?, ¿acaso el saber como se llama ha sido suficiente para considerarlo mal luchador o acaso ha dejado de llenar las plazas donde se presenta?
Si Cesar González ha decidido a lo largo de su carrera dar vida a tres personajes enmascarados diferentes y ha tenido la capacidad luchistica para hacerlo ¿eso implica que es mal luchador?, el decir abiertamente que el ha encarnado a tal o cual personaje ¿no implicaría que el sector de aficionados que lo tachan de fraudulento se acabara?
Conocer el nombre real de los luchadores no implica truncar su desempeño arriba de un ring representando a un personaje.
Perder la Mascara significa revelar su Rostro al conocimiento del publico y reconocer que esa noche fue mejor su Rival. No debería significar la perdida de la magia ni la muerte de un personaje.
¿A quien no le hubiese gustado ver a grandes como Súper Astro, Villano III, Mano Negra, Fishman, Cien Caras que una vez pagando su derrota nos volvieran a deleitar con su accionar y la magia de su personaje completo? ¿No seria suficiente con ofrecer su rostro al público después de cada presentación?
Es un tema complejo dentro de nuestro deporte, pero creo que bien valdría una consideración, después de todo, ya lo estamos viviendo…
Fotos: www.cacaoplanning.com, revista luchas 2000, felina, internet.
